

El bastidor-manos combinado con una grúa de piscinas permite gozar de los placeres y los muchos beneficios de la terapia por agua sin el más mínimo esfuerzo.
El bastidor-manos está dotado de un sistema de sujeción simple y fiable, permitiendo ser enganchando y desenganchado del aparato por una sola persona.

Cuando el bastidor-manos nos levanta, es como si nos levantaran dos manos que nos rodean y aprietan el tórax (no por debajo de las axilas). La presión ejercida por las "manos" preformadas se adapta automáticamente al peso del usuario, repartiéndose su peso uniformemente. La parte inferior del cuerpo es sostenida por dos soportes a nivel de muslos.