Sólo hay un paso para ir de la silla de ruedas al agua cuando se dispone de un acompañante y de la grúa de piscina SETIC. De silla de ruedas al agua y del agua a la silla de ruedas sin necesidad de transferencia con la única intervención de nuestra
grúa de piscina, que le desciende y le levanta lentamente y con suavidad. Se trata de una de un sistema de elevación electromecánico móvil, alimentado por 2 baterías recargables. Otra ventaja suplementaria: se guarda muy fácilmente.


El elevador de personas para piscinas es compacto, ergonómico y fácil de trasladar puesto que va provisto de ruedas. Su anclaje al suelo es sencillo: basta con apretar un botón. Provisto de un mando 100% electrónico y de baterías que pueden recargarse en la red eléctrica.
Los trabajos preliminares a la instalación de una grúa de piscina se resumen en empotrar en el cemento de la piscina, uno o más zócalos de acero inox a lo largo de la misma o en otro raso cercano. El aparato funciona por medio de baterías y se maneja fácilmente gracias a una caja de control simple y dúctil.

La grúa de piscina es de acero inoxidable, ligera y perfectamente resistente a la corrosión. Dado que funciona con baterías puede ser utilizada sin peligro alguno en un ambiente húmedo. Su seguridad viene incrementado por un botón de paro de emergencia, permitiendo, si se da el caso, inmovilizar el brazo. Las ruedas están dotadas de frenos: un detalle práctico, sobretodo para guardarla.

La grúa de piscina va equipada con ruedas, las cuales permiten recogerla fácilmente cuando ya no se necesite, y de un brazo giratorio sobre 360º lo que le añade aún una mayor flexibilidad de utilización.

Los elevadores de piscina pueden sustituirse por un polipasto que se deslice a través de un carril fijado en el techo. No temiendo un uso intensivo, el polipasto es una alternativa ideal cuando el espacio alrededor de la piscina es muy escaso.